Monday, November 4, 2013

Estamos por volver...soon...very soon (hopefully)


Tuesday, May 21, 2013

Welcome to El Maule


La idea la tuvo la Paula, o quizás la Rosario. Pero al menos recuerdo habérsela escuchado a la Pau por primera vez hace un par de meses atrás.
El plan sería ir a Talca un viernes, y el sábado tomar el ramal que nos llevaría a Constitución.
Para los que se preguntan que es un ramal (pregunta que muy legítimamente me hice ya que para mi un ramal sonaba a un ramo de ramas),tenemos que en primero revisar la RAE que en su cuarta definición lo describe como:
 Parte que arranca de la línea principal de un camino, acequia, mina, cordillera”.

La verdad es que uso arbitrariamente esta definición dado que ninguna otra me calza con lo que yo entendí que era un ramal ya que en ninguna parte de la RAE se menciona un tren, o cualquier cosa ligada al mundo ferroviario. Así que segun wikiTracy, ramal en definitiva es un tren que hace un recorrida por un camino que arranca del principal…¡así como la rama de un árbol!

Yes, soy una genia.
En verdad, más fácil es dejarle este link en vez de seguir en este penoso intento de dar sentido a lo que yo entiendo es una vía de tren vintage.

Yup, vintage indeed. El último ramal, como le dicen.
Foto cortesía de la Web
Anyway, ese era el plan. Tomaríamos el tren, que según las chicas es taaaaaan rustico que llega a ser hipster, y luego de tres horas de paisajes de ensueño llegaríamos a Constitución donde pasaríamos un par de horas hasta regresar a Talca por la misma vía.
¿La gracia? Parece que en verdad el viaje es precioso y lo creo. Al fin y al cabo, lo poco que he conocido de la región del Maule me ha dejado encantada y la sola idea de pasear entre los bosques pintados de otoño me tenía trastornada, aunque tuviese que despertarme a la terrible hora de las 6:00am.

I digress

Nos fuimos a las 22horas el viernes de la capital, siendo que nos habíamos juntado a las 20hrs en el mall. Lo único que puedo decir es que se confirmó mi teoría que el Costanera Center absorbe el tiempo y lo reduce a nada.
Así que algo cansadas partimos bajo la incipiente lluvia Santiaguina (que al parecer, según nos contaron, el Sábado se transformo en el diluvio universal) y aquí realmente tengo que hacer un paréntesis y felicitar a nuestra piloto, Kari. Es que para manejar tres horas seguidas un Viernes de noche, bajo la lluvia y luego de una semana atroz, hay que tener pasta…y a ella le sobra. Si ves esto chica, solo puedo decir que TE PASASTE.
Del viaje destaco los intentos de mantener a nuestro piloto despierto a punta de canto y el poco taco que había y el hecho que en verdad Talca NO es tan lejos.
Nota mental: seguir explorando esa región, la amo.
Anyway, llegamos de madrugada a la casa de nuestra anfitriona y después no recuerdo mucho. Saludos aquí (los papas de la Rosario son TAN AMOROSOS), saludos acá y a la cama porque el despertador estaba puesto a las 6:00.

Fast forward al sábado y a Cat Stevens despertándonos con su exquisito moonshadow. Ame la idea de tenerlo de despertador; casi da ganas de despertarse o al menos de no llorar por tener que hacerlo.
¡Cual fue nuestra sorpresa cuando nos enteramos que estaba lloviendo¡ En verdad de sorpresa nada, ya que todo indicaba que iba a ser así. Sin embargo la eterna fe en la inexactitud de la meteorología nos había convencido que no caerían gotas. Bueno, así es Murphy no más.
Felizmente, teníamos un plan B que se había cocinado la noche anterior y que contemplaba la no-tan-desagradable visita a unas famosas termas del sector llamadas Panimávida y la pasada por Rari, lugar conocido por su artesanía en crin.

We are not in Santiago anymore
Me gustaría dedicarle unos minutos a Rari ya que la experiencia, aunque corta, fue bien particular.
Rari, según Wikipedia, es una aldea de la comuna de Colbún en la provincia de Linares en la región del Maule ubicada al pie de la precordillera de Linares y vecina a las termas de Panimávida y Quinamávida.
Rari, en la realidad, es algo como un camino de tierra bordeado de casas que señalan (no siempre) la existencia de artesanía dentro de sus dependencias. ¿Cómo verlas? Tocando la puerta y entrando. Yup, nada de puestos o locales sino residencias particulares donde las personas venden su obra.
Entramos a una sola de esas casas donde dos octogenarias nos atendieron con toda la dulzura del mundo. Otra cosa que quiero resaltar es que las personas en Talca son demasiado amables; un mundo de diferencia con el Santiaguino insolente, estresado y desagradable que abunda en la ciudad del smog eterno.


Siguiendo con Wikipedia, Rari es conocido en Chile por sus figuras de artesanía en crin, artesanía única en el país. Las artesanas de Rari trabajan el crin de caballo de color natural o teñido, y también combinado con el ixtle, fibra vegetal proveniente de México, que se emplea para dar firmeza a la estructura del tejido. La técnica consiste en el entramado de las fibras de crin en torno a las de ixtle, que se disponen en la urdimbre. Las únicas herramientas empleadas son las manos y la aguja para las terminaciones. And it's sooooo pretty....como para comprarlo todo.

De ahí, seguimos a las Termas de Panimávida. La verdad es que si bien pasamos el día entero ahí, no hay mucho que pueda contar que no se reduzca a : “relajo”.
Las termas se encuentran dentro del Panimavida Resort & Spa, el cual es un complejo turístico termal bien bonito y amplio, de fuerte estilo colonial.
Las termas en si se dividen en dos piscinas y tres jacuzzis, con temperaturas que van desde 23 grados a 40. La Paula (aka, nuestra gurú organizacional), tuvo la excelente de aprovechar las piscinas durante la hora del almuerzo por lo que pudimos gozar del mejor jacuzzi para nosotras solas. Me reí harto y disfrute mil la compañía de las chicas. Las tensiones de la pega se fueron disolviendo y dieron paso a momentos de exquisito ocio. Hace rato que no tenia la posibilidad de compartir con las chiquillas y me hizo demasiado bien. Los que me conocen saben que nunca he sido muy de grupos pero con ellas la cosa cambia y siempre me divierto, séase comentando productos de belleza o hablando de políticas publicas.
La tarde procedió tranquila, con un almuerzo decente, un masaje relajante (al parecer tengo la embarrada en la espalda y necesito uno descontracturante) y una última pasada por el jacuzzi y los baños turcos que a pesar de asemejarse al infierno, me dejaron la cara estirada y radiante.
En síntesis, día para el recuerdo que nos dejo a todas con ganas de repetir el plato.
Frente a las termas...soy tan baja XD. Foto cortesía de Paula
Me queda aun tanto por contar pero no sé si me estoy extendiendo demasiado…

Filo, tratare de resumir lo demás. Terminamos nuestro sábado en las “Viejas Cochinas”, famosa picada de Talca que para mi gran tranquilidad, no le hizo ningún honor a su nombre. De hecho, era más bien local que picada y me contaban que ya se ha vuelto un must para los visitantes. Habíamos chancheado tanto durante el día que cenamos ligero, limitándonos a consomés y chancho en piedra. Este último provocó debate ya que si bien me insistieron a mi y a la Kari que no es lo mismo que el pebre, no fui capaz de discernir mayores diferencias entre uno y otro, salvo por la falta de verde. Sea lo que sea, estaba exquisito y el pan amasado hecho en casa lo acompaño estupendamente bien, así como el consomé de ave y huevo que podría haber resucitado muertos

En fin, día muy aprovechado a pesar de la lluvia y cambio de planes.

desayunos de verdad 
Al día siguiente y trás un increíble desayuno (amo los desayunos de casa, con pan, palta y cosas ricas…es tan de aquí) emprendimos el camino de regreso a Santiago. El día estaba precioso, lo cual me tenía feliz porque andaba fantaseando con tomarle fotos a viñas otoñales. Fantasía concretable porque íbamos a pasar por la Viña de San Pedro, una de las mayores y más antiguas exportadoras vino chileno y una de las viñas más importantes del país (aguante wiki).  Para ser más especifica, pasamos por el viñedo del Valle del Maule ya que recién leí que la viña comprende varios valles a lo largo del país, especializándose cada uno en determinadas cepas. El que visitamos parece que le pega al Syrah y Carmenere.
Sea lo que sea, era hermoso y al menos la sala de ventas tenía de todo. Siento que debería de dedicarle más tiempo a conocer las hermosas viñas chilenas y aprovechar el saldo de exportación que sólo se encuentra en sus salas de ventas, jejeje.
De hecho, no sé porque no estoy tomando una copita de lo comprado mientras escribo esto…

Con las cajas (sí, cajas) en las maletera, volvimos a la carretera en dirección a la ultima parada de nuestro viaje pseudo culinario: Juan y Medio. De tanto escuchar hablar de este local, reconozco que me esperaba a un poco más. No era malo pero definitivamente no cumplió con las expectativas que me había hecho. Sin embargo, a estas alturas nada podía arruinar lo excelente que había sido la mini escapada al Maule. Volvimos a Santiago relajadas y felices.



A repetir.


Wednesday, May 1, 2013

hey there




Ha sido de puro azar que abrí está página y fue con mucha sorpresa que constate que hace más de un año que no escribía nada.
Por un lado, no he viajado mucho y si bien amplié el giro de este blog, siempre pensé que requería al menos algún tipo de desplazamiento fuera de Santiago. Pero por otro lado, mi vida ha cambiado radicalmente y amerita al menos un pie de página.
En el año que ha pasado finalmente me titule, empecé mi primer trabajo y tuve que decirle adiós a una de las personas más importantes en mi vida ;quien había sido mi fiel compañero en mis andanzas por esta vida.
Entretanto, también perdí un poco el rumbo, dejando de lado tantas cosas que me apasionaban para elegir (¿fue realmente una elección?) anidar en rincones oscuros donde nada pudiese herir.
Pero no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, y los últimos meses se han encargado de sacudirme y darme razones para seguir adelante…MUY buenas razones, de hecho.
Y quizás la mejor de todos es la que me ha traído aquí, para informar que pronto desempolvare las maletas e iniciare una nueva vida en…chanchan.
Mejor no lo revelo aun que no quiero tentar la suerte ;) Solo diré que es un cambio increíble y que estoy eternamente agradecida con todos quienes lo hicieron posible y me alentaron a jugármela por nuevos rumbos.

In the meantime, algo inventare para llenar las páginas de este abandonado blog.

Tuesday, March 13, 2012

Valparaíso 101

Estoy enferma...o mejor dicho, encaminada hacia la enfermedad. Es tan desagradable esa sensación cuando sabes que vas a caer pero aun das la pelea con la (ilusa) esperanza que saldras ganando.
IT SUCKS !!!!

Pero bueno, para abstraerme, hoy escribire sobre una de mis ciudades favoritas, Valparaíso.
Hay cientos, sino miles de libros sobre ella por lo que ni siquiera intentare irme al detalle.
En dos palabras,la ciudad-puerto de Valparaíso fue en su época el puerto más imporante del Pacífico, perdiendo dicho puesto trás la apertura del Canal de Panamá. Pero fácil es imaginarse como pudo haber sido su época de auge dado que cada calle, casa y plaza exude un cierto aire a glorias pasadas.
Sin embargo, no es una ciudad universalmente amada y no son pocos los que la odian, tildándola de sucia, peligrosa y decadente. Adjetivos injustos para un lugar que se merece mucho más de lo que se la dado. No he seguido de cerca la política porteña pero no hay duda que está en mano de unos incompetentes de primera clase y que si aun logra surgir, es por la inciativa privada y nada más.
Duras palabras quizás pero basta ver el estado de los edificios considerados patrimonio de la humanidad y más recientemente, el cierre de los historicos ascensores. Lamentable.

Quedan muy pocos ascensores funcionando
En lo que va del año, ya he ido dos veces...una con mi familia en donde visitamos por primera vez la casa museo de Neruda y otra con Esteban.
Visitar la Sebastiana siempre había sido un sueño frustrado. Recuerdo al menos 3 veces en que traté de llegar sin nunca lograrlo...en una ocasión de hecho, al pedir instrucciones a una anciana, me gritó de que porque iba a ir a ver la casa de un comunista de (censurado) y otras cosas menos nice que ya no recuerdo.
Comunista o no, Neruda fue un gran poeta y últimamente me ha dado por leerlo un poco más.
Pero volviendo a la casa...todos deberían de visitarla. Más angosta que la de Isla Negra, igual adolece de todos los encantos propios de las casas de Neruda. ¡ Y cuantas anécdotas! El caballero sabía vivir y se nota.
La Sebastiana
He fantaseado más de una vez en tener casas similares, jejeje...soñar no cuesta nada.

Y bueno, no podía dejar de hablar de mi conexión personal con la Joya del Pacifíco...The Geiger Connection. Augusto Geiger, inmigrante de origen Suizo, fue uno de los grandes arquitectos porteños y de paso, mi bisabuelo. Su portafolio incluye a edificios como el Reloj Turri, el Mercurio, y los tribunales de justicia, entre otros...la mayoría en el casco histórico declarado patrimonio de la humanidad.
Gato mirando a Matta
Si bien hay unos maravillosos libros que han destacado su obra, siempre he querido acercarme a la embajada suiza o ganarme un fondart para explorar exclusivamente la historia del primer Geiger que llego a Chile. ¿Habrá más de su obra en algún lugar del mundo? No tengo idea...de hecho, casi nadie sabe nada de este caballero. Misterios.

Creo que Valparaíso da para mucho más de lo que ya he escrito, especialmente considerando que no ha hablado casi nada de sus cerros más emblemáticos ni de sus plazas o su legado multicultural.
Y es que esta nota pretende ser más que nada una introducción a una ciudad que seguramente aparecerá de nuevo en este blog ya que nunca está lejos de mis pensamientos.


El Mercurio, Valpo (la foto no es mía)






Wednesday, February 29, 2012

Altos del Lircay

Todo empezó producto de una divagación, de esas que surgen a veces de la nada cuando se esta en confianza y se ha hablado todo. “Quiero una apocalipsis zombie, que aparezca Godzilla o no sé, ver OVNIS”, recuerdo haber dicho en un determinado momento blasé…aburrida de una vida poco exciting donde hace tiempo ya no pasaba nada.
“En Vilches, cerca de Talca están promocionando harto ka Ruta Ufológica, podrías ir ahí”, me respondieron.
Unas semanas y dos buses más tarde, llegaba a la entrada de la Reserva Nacional Altos del Lircay, ubicada en Vilches Alto, a dos horas de Talca. Si bien entre los dos tramos acumulamos cinco horas en total, estaba entusiasmada con la idea de iniciar lo que sería mi primer camping de verdad en…siempre (no considero el del desierto del Año Nuevo en Egipto dado a que nos dieron y armaron todo).
Mi yo actual, al escribir esto, se ríe un poco.
Are we there yet?
 Digamos que mi primera impresión fue penca. Para llegar a la administración  tuvimos que subir una hora por una camino polvoriento, a pleno sol y sin sombra visible, que logro desanimarme a los primeros quince minutos. Yup, así de poco me duro el entusiasmo, haciéndole honor a mi falta de experiencia outdoors y mi plasmada sedentariedad. Mi falta de estado físico me rogaba volver a mi calida cama en Santiago, alejada de todo esfuerzo.
Y sin embargo, seguí, llegando finalmente a la administración de la CONAF, punto de partida para lo que sería mis tres días en Vilches.
Me gustaría comentar un minuto lo amable que son los guardaparques y los dispuestos que están en ayudar y orientar. Realmente un siete, a pesar de que su concepto de espacio-tiempo disto muchísimo del mío (son dos horas para llegar a x punto, que en realidad eran más como 4 horas).
De ahí, mi impresión del lugar empezó a cambiar drásticamente. El polvo desapareció para dar lugar a altos bosques de un verde intenso y abundante…  tengo que admitir que desde ahí y durante toda mi estadía, no pare de creerme en El Señor de los Anillos.
Los bosques en su gran mayoría son de robles
Mas felizmente recorría los senderos, tomando fotos e imaginándome hobbit, mi pobre pololo sufría a mis lados cada subida y bajada. Por alguna razón que hasta el día de hoy no logro entender, decidió que él cargaría con todo lo pertinente al camping. ¿Acto de extrema caballerosidad o insensatez máxima? Me quedo con insensatez máxima con un dejo de caballerosidad. Treinta kilos en la espalda en un camino empinado le arruina la vista (y los hombros) a cualquiera.
Inicialmente el plan era llegar al camping I para comer algo y de ahí seguir al camping II. Esta demás decir que colapsamos en el I.


El resto de la tarde fue dedicado a buscar agua al río (en verdad no hay nada mejor que las frescas aguas proveniente de la Cordillera), armar la carpa e instalarnos.
Llegada la noche, me encontré con que el cielo se había nublado, opacando la promesa de espectaculares constelaciones y la posibilidad de ver OVNIS. De hecho, les adelanto que las dos noches que estuve ahí, no vi ni una estrella, aunque me dicen que por esos lados son LO espectacular.
Nuestro asentamiento
Lección I: comprar buen saco de dormir para evitar el gélido frío nocturno. Mis pies especialmente lo agradecerán. Oh, y grabar los extraños sonidos que se escuchan en la noche ya que son imposibles de describir (lo más cercano que se me ocurre es que sonaba a dialogo entre un platillo volador y un chimpancé…Esteban me dijo que era un pájaro pero me cuesta imaginar que tipo de pájaro podría emitir ruidos así).
 Ah, pero amanecer en el medio de un bosque…¡Imbatible! Sólo por esa sensación de paz y tranquilidad, volvería a acampar mil veces. El aire, la vista, la falta de bocinazos de conductores estresados... wow,wow,wow.

El segundo día estaba planificado como día de trekking y Dios mío que caminamos…más de 8 horas (la mayoría en subidas empinadas) casi sin parar, por senderos que claramente eran para personas más experimentadas.
¿Cómo sobrevivimos? Nuevamente, la vista. Y es que cada paso que hacíamos revelaba maravillosos paisajes que nos dejaban en constante contemplación.
Subiendo el cerro

Bosques, valles, cerros…lugares cuya magnificencia apenas pudo ser captada por mi cámara. 
Fue ahí que realmente entendí porque hay gente que opta por quedarse y recorrer Chile…los paisajes que ofrece este país no tienen nada que envidiarle a nada ni nadie.
Lección II: Si vas a un lugar llamado Laguna del ALTO que esta en ALTOS del Lircay, que a su vez esta en la Cordillera…no deberías de sorprenderte que todo el camino sea en subida y que el viento empiece a soplar implacablemente a medida que coges altura. Por alguna razón, mi cerebro no computo esos factores.
Luego de cuatros horas escalando, llegamos a la famosa laguna del Alto, ubicada en le medio de una impresionante formación rocosa.
Dicen que una imagen vale mil palabras así que mejor les dejo una foto…y créanme, no le hace justicia.
Laguna del Alto
Lamentablemente a estas alturas mis rodillas habían empezado a ceder y no llegue hasta la laguna misma. Sin embargo, no me arrepiento ya que muchas ganas de bañarme en ella no tenía. Pero sí descansamos un rato mientras que yo insistía en que Peter Jackson podría haber perfectamente filmado la Trilogía por estos lados.
De ahí, emprendimos al famoso Enladrillado, conocido por albergar el mito de ser una plataforma de aterrizaje extraterrestre. Para mi, tanto el camino para llegar ahí como el lugar en si serán recordados como una de las caminatas más lindas que me ha tocado realizar en mi vida, a pesar del intenso dolor que arremetía contra mis abusadas rodillas.
Lección III: HACER EJERCICIO

Datos extraños del Enladrillado: algunas piedras son huecas e emiten un sonido metálico. A su vez, en ciertos lugares las brújulas se vuelven locas.  Muy freak y lo más cercano a OVNIS que estuve en el viaje.
Enladrillado con vista al Descabezado
Pero de lejos lejos lejos, lo más destacable fue la vista. Majestuoso se alzaba el volcán Descabezado desde las entrañas de una imponente y nevada cordillera. Era como estar en un documental del National Geographic.
Yo simplemente me senté y admire, más no quería hacer. De hecho, creo que me hubiese quedado ahí toda la noche si no fuese por el insistente viento y la falta de albergue.
Lección IV: No todo lo que dice ser sendero lo es.
El descenso fue lo más duro de todo el viaje, tanto por el esfuerzo físico (realmente mis rodillas ya no daban más) como por el difícil sendero y el clima que iba en desmejora. Pero se logro, más que nada gracias a la templanza de mi chico que en ese momento desplegó toda su experiencia scout y una tranquilidad envidiable.
El olor a bosque recién llovido es genial
Lección V: La gente en los camping es infinitamente amable y solidaria.
Ya abajo, nos ofrecieron de todo, desde comida hasta albergue. Realmente el ambiente que se crea es maravilloso y uno se siente muy acogido.
Y bueno, la noche, como era de esperarse, fue llovida. Aunque más que lluvia, lo llamaría diluvio. Extrañamente y a pesar del frío, me gusto eso de escuchar las gotas caer a mi alrededor. Le dio todo un toque místico a una jornada que ya había superado todas mis expectativas.
El desenlace fue tranquilo…una caminata de madrugada por un bosque anieblado y una cabalgata de regreso hacia nuestro punto de partida.
¿Volvería? Sin duda pero en otoño cuando dicen que los bosques se visten de amarillo, naranjo y rojo…y contrataría caballos. En cuanto al camping, me quedo gustando bastante y espero que no sea mi última vez…eso sí, con saco de dormir pro. En fin, si tienen la posibilidad de visitar, háganlo que no se arrepentirán...y quien sabe, quizás sí vean los OVNIS que no pude avistar.





Monday, February 20, 2012

sabores libaneses

He estado cocinando...
Los que me conocen quizás se sorprendan ya que saben que lo mío nunca ha sido la cocina. Con lo años me he reído mucho de mi ineptitud en el área, que de paso, ha sido muchas veces justificada. He quemado sopas, aun no entiendo como cocer bien un arroz y ni hablar de cosas supuestamente simples como el pollo. Lo mío se limitaba a hacer unas excelentes omelettes y sería.

Pero la secreta verdad dista bastante de esa realidad: no es que no pueda cocinar sino que simplemente me cansa el proceso de tener que comer por deber y especialmente, el tener que lavar una cocina colapsada. La flojera siempre fue mi peor enemiga, incitándome a no seguir las recetas o descuidar lo que hacía.
Pero todo cambia y en los últimos años me ha dado cada vez más por intentar reconciliarme con las ollas y sartenes, generando mejores resultados de los que me esperaba. Curry, sushi, pollos agridulce y unos que otros platos ya han sido logrado con éxito, motivándome a dejar cada vez más de lado mis prejuicios. Eso sí, siempre dentro de un cierto rango de cocina (oriental)…petit à petit.
Concedamos que lo mío no es la cazuela ni la cosa criolla. Cuestión de gusto me imagino. No crecí con esos sabores y no me llaman la atención…salvo por cosas como la famosa humita. ¡Esa sí me gustaría hacer!

Un mezze libanés
Mi gran pasión culinaria siempre ha sido y seguramente será la comida libanesa. La sangre tira fuerte pero también los recuerdos de años de felicidad en mi querido Líbano, comiendo tartines de jambon y mayonnaise gigantes preparadas por mi querida buely Mony. Eso no suena muy libanés, dirán ustedes, pero que maravilloso era el que viniera en un exquisito pan pita recién hecho. Se me hace agua a la boca el sólo recordarlo. 
Amo la comida libanesa…el kibbeh al horno, el coussa mehchi (mi plato favorito hasta el día de hoy), las famosas hojitas de parra, las man’houshe, el lahme ba ajin y tantos otros platos que llenaron mi infancia con los más felices kilos que jamás he tenido.
Pero de lo bueno poco, y cruelmente fui alejada de las costas mediterráneas hacia países donde el zaatar es una palabra desconocida y donde la comida ya no era la feliz celebración de un pueblo maravilloso.
Fue por lo mismo que decidí que era tiempo de aprender a cocinar mis queridos platos libaneses. O quizás porque ya estaba cansada de pagar excesivamente por comida “árabe” sin gusto a nada.
Mi primer intento de lahme bi ajin 
Sea como sea, me embarque en este aventura culinaria que en estos días me tiene totalmente atrapada. El momento es ideal ya que a falta de trabajo, tengo horas de sobra para cocinar platos cuya preparación es…bueno, eterna.

¿Pero...por donde empezar? Mi amada madre, por muy libanesa que es, nunca fue muy devota de la cocina y no tiene problema en reconocerlo; por lo que eso de los “secretos de familia” fue rápidamente descartado. ¿El libro de Chef Ramzi? La verdad es que sentí que le faltaba ese “toque” especial a sus recetas y que omitía algunos ingredientes claves.
Y bueno…internet.
Hoy en día, es la gran opción y tengo que admitir que me ha servido harto como apoyo (personalmente, prefiero los sitios franceses ya que suelen ser más autenticos).

Pero al final termine por preguntarle a mis tías más “gourmet” por ayuda, inspirándome en sus recetas y en mis recuerdos para obtener el resultado deseado.
Iré entonces documentando mis logros (y en menor medida espero, mis fallas) mientras me reencuentro con los sabores de mi Líbano adorado. Ojalá todo salga bien.

Sahtein !!

Wednesday, February 15, 2012

Los cerros de Santa Julia


Una de las cosas buenas de tener un pololo proactivo es que siempre anda pensando en cosas entretenidas para hacer y si no se le ocurre, no duda en preguntar a los lugareños cual es la movida.
Por ejemplo, a mi no se me hubiese ocurrido nunca preguntarle al jardinero del edificio que lugares buenos hay en los alrededores de Reñaca para fotografiar...de hecho, nunca lo había hecho. Resultado: inactividad pura.
Fue así entonces que llegamos al fundo Santa Julia, o a lo que asumo era el fundo Santa Julia ya que no había indicaciones por ninguna parte. Simplemente un portón cerrado pero con una entrada claramente destinada al peatón aventurero.
¿Qué resultó ser el fundo Santa Julia? Bosques y cerros perdidos entre una ciudad en constante vía de desarrollo.
No os diré que me emocione. O quizás sí, pero no por las razones que se esperarían.

Al entrar al fundo, uno se encuentra con un camino de tierra bastante amplio y aplanado que se divide en dos luego de unos minutos . Por un lado, una rudimentaria cancha de futbol y del otro...no sé porque no tomamos ese camino.
Se nota que el lugar ha sido usado para carretes, la basura abunda y uno que otro banderín de VTR da cuenta de un descuidado auspiciador. Lamentable imagen que nos saltamos rápidamente al escalar unas piedras y meternos en el bosque de eucalipto.
Necesito decirlo, amo el olor al eucalipto, es algo que me fascina. De chica siempre pensé que sólo se podían encontrar en Australia con los koalas. ¿Ahora, si tenemos eucaliptos, porque no tendremos koalas? ¿Estarán patentados?
Anyway, el maravilloso olor compenso por los colores o falta de colores del lugar; algo que fue la tónica de toda la subida. 
Unos días atrás las noticias informaban que Chile estaba pasando por un mal momento de sequía y que sólo se iba a poner peor. No hay nada peor que la falta de agua, es desolador.
Cerros áridos, árboles muertos y diversas plantas en la misma condición. A cada rato se escuchaban las sirenas de bomberos en la lejanía, entendible al contemplar un paisaje que no necesitaba nada más que una pequeña llama para estallar.
Sin embargo, había algo de cautivante en esta naturaleza muerte. Por algo tantos pintores se habían empeñado en retratarla durante siglos. La fragilidad con lo que lo vivo decae y desaparece choca, y obliga a cuestionarse el porque nada se ha hecho. Muchas veces he pensado que Chile no aprecia su flora y fauna, basta ver lo que paso en Torres del Paine y en el Parque la Campana. Falta de agua, de guardias, de todo para preservar estos pulmones que están agonizando.
A medida que subíamos, algo de verde iba apareciendo y desde arriba, los valles se abrían frente a nosotros. Seco y todo, la vista era recogedora y el silencio bienvenido.
A tan pocos kilómetros de una costa saturada por millones de turistas, nos encontrábamos absolutamente solos.
Sentí y siento aun una nostalgia por esos momentos en que uno se aleja de lo urbano. Quizás suene cursi eso de “reencontrarse con la naturaleza”, pero sin embargo, eso es exactamente. Por muy domesticados que seamos, estoy segura que en nuestra sangre sigue corriendo ese deseo de buscar esos espacios donde uno sienta alguna conexión con la tierra.
Y al menos en este caso, no tuvo que irme a miles de kilómetros para encontrarla.