Friday, February 14, 2014

Sevilla: ¿qué me hiciste?

La verdad es que no he andado con muchas ganas de escribir sobre mi escapada a Sevilla porque sospecho que me van a bajar nuevamente todas las ganas de comprar pasajes...siendo que recién llegué el Lunes.

¿Aaaaaaay, maravilloooooosa Sevillaaaaaaaa que has hecho de miiiii? (favor releer lo anterior como canto flamenco)

Bueno, ya, démosle no más.

El viaje partió después de mis clases el Jueves, a las cuales fui con maleta y de donde salí corriendo como relámpago para atrapar el avión. Por mucho que tuviera 3 horas, el aeropuerto estaba lejos y Londres andaba colapsada por le huelga del Metro.  Además que el clima estaba horrible... combinación ideal para viajar.

Pero bueno, cuento corto, llegué al aeropuerto y tipo 9 de la noche ya estaba en Malaga donde pasaría la noche para luego tomar el tren en la mañana. Aquí aun nada que contar salvo por el increíble calor que hacía (18 grados) y el primer contacto con la simpatía andaluz vía un taxista que en seguida empezó a tildar los ingleses de inútiles (a titulo de nada)  pero de forma tan cómica que no ofendía a nadie. Y me encantó que todos te dicen "guapa"...excelente habito que todos deberían de adoptar.

Pues bien, el Viernes temprano partí a la estación de trenes dooooonde...(chan chan chan)... y no lo van a creer...deje mi enorme billetera blanca con toda mi plata y tarjetas en una banca azul durante más de hora y media...Y NO LE PASO NADA POR LA  (censurado)!!!  Y es que no lo podía creer...o sea...esas cosas NO PASAN...no en una banca abandonada en una estación de trenes en España. Así que sin pudor les digo que el Domingo fui a misa y de paso agradecí a mi madre por sus miles de oraciones diarias a mi favor. Claramente EL de arriba se apiado de mi porque mi super mama me tiene mega encomendada; estoy convencida de ello.

Bueno, después de ese episodio en el cual casi perdí toda compostura y calma, cogí el tren a Sevilla. Son poco menos que tres hora y por mucho que me prometí que iba a leer algo para las clases, terminé escuchando música y admirando el hermoso paisaje.

Ya, al plato de fondo...SEVILLA. BELLA...pero así BELLA. Y eso que me toco un clima de mierda tanto el sábado como el domingo...y cuando digo mierda, I mean it. Lluvia contante pero peor aun, un viento violento que me quebró dos paraguas y que hizo que pasara más tiempo de lo deseado en el hostal (parece que resultó ser un huracán que venía de Cadiz, no estoy segura).

La vista de la Catedral desde el hostal
Y sin embargo me fui con el mejor de los recuerdos de Sevilla, lo cual se debió principalmente a La Banda Rooftop, el hostal donde me quede. Sí, sí...no suelo hablar de los lugares donde me quedo pero este fue tan esencial en mi estadía que amerita a lo menos un párrafo.
A la Banda llegué por su excelente rating en hostelworld tras decidir al ultimo minuto que no quería quedarme un hotel después de todo. Fue una tincada total que respondió más a ganas de socializar que a razones económicas, que digamos (aunque para que venir con cosas, me salió mucho más a cuenta el hostal).
Anyway, podría hablarles de la increíble ubicación, de las cómodas camas, de la limpieza...pero este no es un blog de recomendaciones así que chau. No, les hablaré de los chiquillos dueños del lugar: Ollie, Samuel, Tom y Richie. Todos veinteañeros, todos ingleses...y todos un amor de personas. No hubo dato que no me dieron, conversación que no me aguantaron (y eso que les hablaba a ratos de puras tonteras) y ayuda que no prestaran. Las pocas fotos nocturnas que saqué se las debo a que Samuel me presto un paraguas gigante que me permitió disfrutar algo de la cuidad antes de quedar empapada. Un siete. 
¡¡Y además cocinan rico todas las noches!! Fue en esas instancias que pude conocer a los otros viajeros y disfrutar de buena conversa y compañía durante esos laaaargos momentos muertos en que la lluvia nos tenía a casi todos encerrados. Realmente, el hostal me salvo de posiblemente odiar Sevilla y su mal clima. Insuperable atmósfera...vayan si alguna vez están por allá, vale la pena.

Ya, pasado el momento de adoración les cuento un poco más de la ciudad. A pesar de ser la 4ta ciudad más grande de España, el centro se siente chico y accesible y se recorre con facilidad. Para la gran felicidad del turista, todos los lugares típicos están cerca uno del otro y no requieren grandes desplazamientos. Comodidad máxima.

Tengo que reconocer que fue un atino mayor el ir al Alcázar Real el mismo día que llegué ya que si bien no pude verlo entero, sí recorrí gran parte Y CON SOL (esto gracias a la bendita recomendación de Samuel). ¿Porqué el sol es importante, dirán? Por los preciosos jardines, punto. Los amé, fueron la parte más linda de un lugar ya hermoso, con su arquitectura mora y miles de encantadores detalles. Pero los jardines son geniales, con sus laberintos, vegetación exuberante y naranjos. 

Sevilla es ciudad de naranjos, están en todas partes y son hermosos. Lamentablemente, por muy coloridas y bellas que se vean las naranjas, al parecer son muy acidas e supuestamente incomibles (no lo quise comprobar).

De regreso al Alcazar, fui acorralada por una gitana que me leyó la suerte...rookie mistake de primera clase pero bueno, nada que que hacer una vez que pisas el palito y aceptas el romero "de regalo". Me costaron 4 Euros las dos palmas pero al menos la suerte me salió excelente, jajaja. O sea, me vieron excelente pega, marido alto y moreno, hijos, amor,  todo....de hecho le pregunte-no-tan-buena-onda a la gitana si le decía lo mismo a todas las mujeres. Uuuuf, se ofendió y me dijo que cada uno tiene su propia suerte. Así que filo, why not?  A pesar de lo penca que se sintió caer,  opté por quedarme con las felices predicciones, jajaja.
Naranjos

Ando ejecutiva así que les describo el resto del viaje por día.

Sábado: walking tour bien interesante con un Sevillano. Unica lata es que lo hizo en inglés pero igual le metí conversa en castellano.El chico cachaba ene y resulto ser de los mejores tours que he tomado hasta ahora. En la tarde, archivos de india. Este lugar al parecer sólo emociona a los Latinoamericanos, quienes entienden su importancia en la conquista y la historia colonial. De hecho, la mayoría de los gringos ni lo tenían en el radar y parece que no es de lo que más se propone para visitar. Yo sin embargo fui porque una amiga me lo recomendó por una exposición que tenían sobre la conquista del Pacifico. Mientras caminaba por los pasillos no paraba de pensar en lo emocionante que tiene que ser poder explorar toda esa colección de documentos...¡y todos originales! Me comentó el guía que dejaban a los estudiantes de historia entrar a los archivos mismos (de todo el mundo, así que ya saben)...es una pena que a los abogados no, siendo que harto de los orígenes de nuestro derecho esta documentado ahi.
¡Olé!
Y en la noche...shooooow de Flamenco. Aquí también recomendado tanto por el hostel como por la Fran. EXCELENTE. Ni voy a tratar de describirles la pasión del baile y la emoción que transmiten. Sólo dire que me llegaron a dar escalofríos cuarticos y salí con unas ganas de pasar toda la noche bailando tal Carmen. INCREIBLE.

Domingo: lluvia y más lluvia...aunque fui a misa a la Catedral. No sé si recomendaría ir a misas en catedrales...son muy grandes e impersonales (aunque concedo que no tengo mucha experticia en el tema). Pero el organo era aplastante y escucharlo fue un privilegio absoluto. Como que me imagino que la entrada al paraíso con semejantes instrumentos transmitiendo la intensidad del momento. Los distintos himnos también eran lindos, pero mi vecino de banca cantaba tan como el hoyo que se me hizo difícil escucharlos y apreciarlos de verdad.

No recuerdo mucho más que lluvia ese día...o sea, fue al parasol ese pero ni lo disfruté porque a esa hora la lluvia no sólo había llegado a su peak pero además caía horizontalmente por el viento, mojando el triple. De hecho, cuando volví al hostal estaba completamente empapada. El domingo tuve que cambiar 2 veces de pantalones por el agua...si hasta mis increíbles botas de combate murieron en Sevilla. Hablando de, descubrí que la mejor forma de proteger los pies son con bolsas de plástico...claramente no es una movida muy elegante pero con botas, es super util y pasa piola. Fue lo que me permitió sobrevivir el resto de viaje ya que el interior de mis botas no se secaba con nada.

El Lunes en la mañana madrugué para disfrutar del maravilloso sol que había regresado. Fui a la Plaza de España, uno de los tantos monumentos que se construyeron en Sevilla para la expo Iberoamericana de 1929. Sevilla está lleno de pabellones hermosos y que en en varios casos están vacíos ya que no se sabe que hacer con ellos... yo propuse que nos mandarán un par a Chile que hacen falta.

Mis ultimas horas las pasé en los parques, cosa que ya se está haciendo tradición y que me relaja un montón. Además que realmente los parques allá son bellos con su onda media tropical y todas sus tonalidades de verdes vivos.

En una nota nada que ver, estoy feliz porque no sólo me están quedando mejor los autorretratos pero también ya no me da tanta paja pedirle a la gente que me saquen fotos.

El post me ha quedado largo pero no puedo dejar de hablarles un par de lineas de Málaga donde tuve que pasar un par de horas a la espera de mi vuelo.

En el centro de Málaga

Sólo pude ver algo del centro pero lo que vi me encanto y me convenció aun más que TENGO que volver a Andalucía.  Realmente quede encantada con sus calles, su ambiente y su clima exquisito. Y a todo eso ponganle que está frente al mar (me emocione mil al verlo, puchaaaa que me hace falta al agua) y que hay pocos turistas.  Fue sin duda amor a primera vista.

Podría contarles mucho más en verdad...sobre la amabilidad andaluz, la gente que conocí y todos esos rincones perdidos que me emocionaron en cada esquina. Pero como dije antes, hay cosas que me cuestan expresar...y es que Sevilla fue de esos lugar que se metió debajo de la piel, invitándome a sentir más que a pensar, a gozar más que intentar captar lo inabarcable.

Sin duda, volveré...y pronto.


Monday, February 3, 2014

Y la ultima patita del viaje Alemán

Quien pensaría que me iba a demorar tanto en terminar de relatar este viaje...gracias a Dios que mi memoria selectiva suele recordar mis experiencias internacionales, aunque sea en desmedro de todo lo que debería de retener para mis estudios.


Quiero partir diciendo que amé viajar por Alemania...en verdad que sí. Pero para cuando llegué a Munich, reconozco que estaba ya cansada y con ganas de regresar a Londres.

Mas el cansancio me duro lo que me duro llegar a Marienplatz y darme cuenta que había pisado mi ciudad perfecta. Onda, al nivel de que a ratos me da por aprender Alemán e irme a trabajar allá...sí, así amé a Munich. Y de regresar a Alemania, sería mi primer (y quizás único) destino.

¿Pero, qué fue de Munich que me enamoró? TODO...desde su sistema de transporte (era el mismo que todo el resto del país pero aquí todo era mejor) hasta los adoquines.

Ya, contexto...Munich es, si no me equivoco, la ciudad más cara de Alemania y tras Hamburgo, la segunda con más millonarios per capita. SE NOTA...vi tiendas de lujo que ni en Londres se encuentran. 
Pero como yo soy cero interesada en el shopping, ni pesque en verdad. Son estos momentos en que agradezco por no tener gustos que claramente no se podrían ajustar a mi bolsillo.
Anyway, el otro dato importante de Munich es que fue destruida en un 85% aproximadamente durante la Segunda Guerra Mundial dado su rol en la expansion nazi. De partida, fue en Munich que Goebbels incito a los alemanes a destruir los negocios judíos...el resto es historia y se llama "Kristallnacht".  

Pero bueno, les contaba que Munich fue destruido en un 85% por lo que casi TODO lo que se ve, por muy antiguo que parezca, es producto de una muy meticulosa reconstrucción. Aquí no se opto por partid de cero sino que se armaron de fotos y planos para rehacer la ciudad entera. Alemanes secos, nada que decir. Así que sí, amé una hermosa ciudad clonada. 

Esta lleno de publicidad para la ropa tradicional
Y es que en verdad, Munich tiene harta personalidad a pesar de que a primera vista parece una ciudad perfectamente linda. Digamos que ninguna ciudad conocida por "Oktoberfest" puede ser perfecta y menos cuando en cada calle hay un "Beer Hall". Estos son unos galpones donde la gente consume esa comida típicamente alemana (cualquier wea con carne y papa) acompañados de litros de cerveza mientras músicos en Lederhosen cantan. O sea, todo lo cliché que se imaginaban de Alemania esta ahi para el deleite de los miles de turistas que pasan por la ciudad.
Si bien no estaba ni ahi con escuchar a nadie cantar, me tomé feliz la chela y comí algo con carne y papas. ¿Sabían que la cerveza más típica de Munich y a la preferida por los locales era la favorita del Papa Benedicto XVI? Y tras probarla, entendi completamente. Es taaaan rica la cerveza Alemana.

¿Otros detalles que demuestran lo genial que es Munich? El que tenga surfistas de río. Yup, tal cual...a falta de mar, llevemos las tablas al rio Eisbach. Reconozco que pase su buena media hora mirándolos, es como hipnotizante y no sólo por la facha de algunos (o seaaaaa). Pero mejor vean por si mismos, les dejo un video que grabé.


Pero lo que más disfrute en Munich fue caminar de noche y sacar fotos , sabiendo que NADA pero NADA me iba a pasar. Por alguna razón que desconozco, Munich es una de las ciudades más  seguras en un país que ya es seguro. Y se notaba en que nunca había visto tantas mujeres andando solas por las calles, y a todo hora. Se respira confianza y tranquilidad, lo cual es impagable.

Como tenía 4 días en Munich y siguiendo el vox populi, opté en mi segundo día por un viaje a Hohenschwangau, conocido por el famosísimo castillo de Neuschwanstein (intenten pronunciarlo seguidos, jajaja). Ubicado en los Alpes, aproximadamente dos horas desde Munich, se encuentra el que fuera la mayor obra del rey Ludwig II de Bavaria, conocido por varios como "el rey loco". Personalmente no creo que sea un buen sobrenombre ya que reyes locos han habido por doquier pero parece que en la razonable Alemania, no.
La historia cuenta que Ludwig, monarca nacido en el siglo XIX, estaba obsesionado con la época medieval y con tiempos en que las monarquías absolutas imperaban en Europa. Sin embargo, ya la realidad de su época era otra y con Bismarck enfocado en la unificación, la realeza bavaria tenía sus días contados. Por lo mismo, se mando a construir el castillo de Neuschwanstein (sí, me costo pero puedo pronunciarlo), símbolo de todo lo que anhelaba y su refugio de la realidad. Sin embargo, el castillo quebró la banca y el rey fallecería (asesinado) antes de verlo completamente terminado.

Aparte el castillo "Disney" (así lo estuvo llamando antes de aprender a pronunciar el nombre, dado que dicen fue aquel que lo inspiro), hay otro castillo menos visitado pero igualmente bonito. Se llama Hohenschwangau, como el pueblo, y fue ahi donde creció Ludwig II.

La mayoría de la gente ve sólo Neuschwanstein pero me había tomado el día para venir, altiro compré entrada para ambos.  

Estos Alemanes son tan organizados que te dan las entradas con horas y calculan perfectamente para que puedes ver ambos castillos y además tomar fotos y disfrutar la caminata entre ambos. Cuando lo vi,  pensé que iba a tener que correr pero nada de eso, me alcanzo de sobra.

Castillo N°1 : amarillo, más chico y por lo tanto más intimo. El tour en ambos duran 30 mins lo cual molesta un poco, pero bueno...con tanto turista que reciben asumo que no les quedo otra.
El interior es completamente original (aquí no llegaron los bombardeos) y tiene un par de ornamentos que podrían pagar la deuda externa de un pequeño país. Lamentablemente, en ningún castillo se puede tomar fotos pero seguro que hay en google.

Disfrute muchisimo la caminata desde Castillo N°1 al pueblo ya que era un precioso camino soleado entre bosques, y de donde se podía ver un hermoso lago. Hay que decirlo, estos reyes tenían buen gusto en cuanto a ubicación.

Del pueblo a Castillo Disney, hay que subir pero de pura floja y temiendo por mi pie, me subí al carruaje colectivo que resulto ser muy lento y además me genero culpa por los pobres caballos. ¿Cuantas veces tendrán que subir por día? Y con un promedio de 8 personas por carruaje, tiene que ser horrible.  
Sea lo que sea, vi parejas de viejitos pasar de lo más cómodamente a nuestro lado, confirmando lo estúpido que había sido subir así.

Castillo N°2: Aqui sí que frustra más el tema de los 30 minutos porque es gigante y sólo muestran un par de salas, siendo que hay mucho más por ver. Es...una volada. Cada pieza es exquisitamente decorada, todas la pinturas son alegóricas, y se nota abundancia. Pero lo que más impresiona es el que a pesar de lo enorme, Ludwig II construyo Neuschwanstein para aislarse. Onda, la guía explicaba que en el gigantesco salón central, se solían prender más de 600 velas para que el rey se sentará solo ahi en la oscuridad, sin compañía ni musica.
Dato freak: Wagner era el compositor favorito de Ludwig II, quien lo apoyo fervientemente, pagando sus deudas y financiando sus composiciones. Varios de los murales del castillo representan operas de Wagner. De hecho, era invitado a menudo a hospedarse en Hohenshwangau.

Por pura casusalidad, había escuchado a un guía decirle a su grupo que el puente de María estaba abierto al público dado el buen clima. Aquel es un puentecito desde el cual se obtiene una vista panorámica increíble del castillo y que por razones de seguridad cierran en invierno. 
Sin embargo, me encontré que el camino no estaba abierto después de todo...pero al ver que gente se metía a la mala, me anime a trepar también. ¿Qué poco Alemán no? Pero la verdad es que había que hacerlo y valió infinitamente la pena. Además que salvo unos sectores del camino que estaban completamente helados (benditas sean botas queridas que me apañaron mil), no era imposible llegar al puente.

Os dejo fotos mejor...la del puente no es mía eso sí ya que no se me ocurrió tomarla desde ese punto de vista.

Esa cosa chica en el medio es el puente (esta foto no es mia)
En fin...lindo mi day trip y muy recomendable (ojalá en temporada baja eso sí porque si ya estaba bastante lleno ahora, no me imagino en verano). Lo que sí, en camino el tren se quedo parado en el medio de la nada dado que un suicida se había tirado a los rieles un poco más adelante. Como además era feriado, estuvimos varados por más de una hora y sólo gracias a un guía turística que me "adopto"  pude volver a casa. Curt from "Big Hat", if you happen to see this...I owe you, man!!!
Nunca supe cuanto tiempo más esperaron los demás, pero pude constatar que el sistema alemán no es infallible ni tan organizado como dicen. 

El resto de Munich: la verdad es que los últimos días me los pase disfrutando el excepcional buen clima (15 grados, sol...de no creerlo), caminando por todas partes, conociendo, vegetando al sol en los exquisitos parques y siendo feliz. 

Era el cierre perfecto a un viaje que llevaba meses necesitando y que me ayudo ene a retomar la confianza en mi misma,  y de paso sembrando las necesidad imperiosa de seguir explorando este tremendo continente.


Tomando sol en el parque

Sunday, January 26, 2014

Año Nuevo en Berlin

Ya, vaaaamos por Berlin.

Pues no sé porque se me metió que debía de pasar Año Nuevo en Berlin cuando ya tenía casi todo el viaje planeado. Ah, y como el viaje ya lo había planificado muy encima (viva la espontaneidad no-europea), podrán imaginarse que fue CASI IMPOSIBLE encontrar un lugar donde alojar.  Los sitios web me decían que Berlin ya estaba ocupado en 83% y lo que quedaba estaba lejos lejos. Pero el que busca encuentra y terminé alojando los primeros días en un hotel ubicado en pleno barrio gay. 
Recuerdo que cuando lo vi de afuera casi muero pero adentro era de lo más cute. Lo mejor: el desayuno exquisito y mega contundente...y el que la dueña le echara cardamomo al té; una idea brillante que he querido repetir en Londres pero sin éxito ya que en ninguna parte he visto cardamomo (concedo que sólo he buscado en supermercados chicos en todo caso).
Anyway, el barrio resultó ser de lo más seguro y tranquilo y muy muy muy central. De hecho, mucho más central que el hostel al cual me cambié después de año nuevo.

Now, hablemos de Berlin.

Berlin es mil cosas a la vez. Por un lado centro de lo "cool y avant-guarde" pero por otro lado,  telón de algunos de los eventos históricos más importantes del siglo XX. Berlin no es una ciudad rica pero sin embargo, es el centro del sostén económico de la Union Europea. Nunca aburre, pero sí puede agotar.

Memorial a fallecidos cruzando el muro
Memorial a los Judíos matados durante la SGM










Yo tenía expectativas muy altas, pero muy muy altas. Pensé que Berlin me iba a aplastar con su presencia y no fue así, para nada.  ¿Quizás por vivir en Londres? ¿Quizás porqué es más ciudad de carrete intenso? La verdad, no sé.

Pero la historia...eso sí que me encanto. No sabiendo donde empezar, y cachando ya que la Lonely Planet servía poco y nada, me metí a un "free walking tour" el mismo 31 de Enero, dado que tenía par de horas que matar antes de las celebraciones. Fue lo mejor que pude haber hecho, mas porque me ayudo a ubicarme y no porque el tour haya sido muy bueno que digamos. Supe donde ir, que ver, y la relevancia histórica de lugares a primera vista muy insignificante (por ejemplo, el bunker de Hitler hoy está debajo de un parking, y no, no está abierto al publico porque los Rusos lo llenaron de cemento).

Alemania es historia, a pesar de lo poco que lleva como país unificado. Tristemente, no siempre ha sido una buena historia y eso también se nota en cada rincón del la ciudad. Hay memoriales para todo en un esfuerzo de compensar por las atrocidades cometidas. Constantes recordatorios de sus grandes errores. Eso igual me dio pena...mucho memorial a lo malo, casi ningún reconocimiento al hecho que ha podido sobreponerse hasta convertirse en la potencia que es hoy. Los Alemanes deberían de estar orgullosos de su hermoso país y logros, pero el miedo (y medio) les impide. 
Una guía en Munich, que también es profesora de inglés en un colegio, nos contó que a los niños se les enseña a disociarse del orgullo nacional y que muchos no se atreven a decir que aman su país. Igual fuerte que al amor a tu patria tenga connotaciones tan cuaticas por estos lados.

Pero bueno, regresemos al último día de diciembre. Del tour no saqué fotos ya que quería escuchar y el precio pagado es que tengo pocas fotos de mi pasada por Berlín. Tendré que confiar en mi retina y mi memoria no más.

Ok, fast forward...AÑO NUEVO.

I was there- Berlin 2014
Recordemos que estaba sola en Berlin. Recordemos que aun no conocía a nadie porque estaba en un hotel y no en el hostal todavía. No, mentira. Conocí a una familia española en el hotel quienes me confesaron al día siguiente que me habían tratado de ubicar para invitarme a pasar el Año Nuevo con ellos...TIERNOS. Pero bueno, no fue.
Por otro lado, andaba en Berlin una compañera de magister que me había invitado a una fiesta de un amigo de un amigo de un amigo.  
Hacia allá me estaba dirigiendo cuando al ultimo minuto decidí ir a Brandenburg Tor.  Y es que, ¿ Cuantas veces en la vida se está en Berlín para Año Nuevo? Había que ir donde las papas queman, right?
Pues esa fue mi reflexión-no-muy-meditada y la razón por la que terminé en la fiesta más grande del mundo.

La previa en si me tenía algo chata y añorando el calor sureño...gracias a Dios el clima en Europa había estado soportable pero igual la noche se ponía helada y ese día puta que hizo frío. Tras 4 horas de espera ya ni sentía mis pies y todos la música alemana sonaba igual. Pero chau, ya estaba ahí y dentro de todo, feliz. Además, y como suele pasar, conocí a una pareja simpática de turistas lo cual ayudo a que las horas pasaran más rápido.
Y marcaaaaaaron las 12. WILLKOMMEN 2014!!!

Los fuegos artificiales fueron geniales (pero cortos) y estuvieron justo del lado donde me había instalado...SO MUCH WIN. Les dejo un video que encontré en youtube y os invito a imaginarme metida ahí entre más de un millón de personas.



Y la salida...oh my.

Ok, había escuchado que en Berlin tenían una predilección por los fuegos artificiales para "Silvester", pero se paso.

Sony Center en Postdamer Platz,
en un día normal
Picture this: miles de personas, humo por todas partes hasta el punto de no poder ver casi nada, explosiones para romper el oído e imbeciles absolutamente curados lanzando todo tipo de fuegos artificiales, sin siquiera ver DONDE los lanzan.
Es una zona de guerra, y no, no exagero. Todo lo que se imaginan de Alemania se va al Diablo. La policía desaparece, las familias corren de un lado a otro para evitar que le pase algo a sus hijos y la gente como yo, bueno....contempla este frenesí con una mezcla de espanto y fascinación. Sí, sentí miedo...pero tampoco salí corriendo cuando un par de idiotas decidieron que sería bakan quemar un árbol de navidad en el medio de Postdamer Platz. Y tampoco corrí cuando a centímetros mis pies explotaron unos petardos que me hicieron saltar de espanto. Pero era insostenible quedarse sin arriesgar muerte por asfixia (ese humo atroz por ls csm) o serias heridas así que al rato mi instinto de supervivencia se activo y me escapé de la locura.
O sea...así como escapar escapar no, porqué todo Berlin se vuelve una gran explosión de fuegos artificiales y alcohol. Pero bueno, el hecho que estoy escribiendo aquí es fiel testimonio que SOBREVIVI EL AÑO NUEVO EN BERLIN (debería de ser una polera). Ya nada es imposible.

Y si no me creen, lean esta nota que describe aun mejor el caos:
Y como ese tipo y a pesar del miedo, no me arrepiento ni siquiera un poco de haber elegido salir a la calle a celebrar.  Fue una locura, pero fue la raja.

Al día siguiente, Berlin era un vertedero de vidrio, cotillon y envases de todo tipo de fuegos artificiales habidos y por haber.  Decadencia pura.


Pero el resto de mi pasada por Berlin fue sumamente piola y turística, a pesar de no haber visitado casi ninguno de los museos tradicionales.  Me gusto mucho toda la onda RDA, las historias del muro (siempre me emociona ver videos de su caída) y la Guerra Fría.  Y la arquitectura soviética de la avenida Karl-Marx es downright impressive. 

Lo otro que me encanto fue el domo del Bundestag, al cual pude acceder gracias al único dato realmente util que me dio la LP,  que decía que había que reservar antes. Bueno, reservé y valió la pena. AMO ese tipo de arquitectura, y parece que amo Norman Foster también y sus voladas bakanes. Además que sentí que representaba realmente el alma atrevida, vibrante e innovadora de Berlin que se esconde tras tanto memorial.

Datos...la muralla esa tipica con murales es el East Side Gallery, a NO confundir con la parte de la muralla que llaman "Death Strip" (porqué ahi la politica era "aim to kill" si alguien trataba de cruzar) ni el pedazo que está por el sector del Checkpoint Charlie. Lo digo porque igual todas son parte de la muralla. Para serles honesta, he visto murales en Valpo mil veces más lindos que los del East Side Gallery...ya, sí, lo dije (pero es verdad).
Igual me lo caminé entero y muy pausada por lo que me perturbo un poco ver una turista japonesa filmar la muralla mientras la recorría muy rapidamente sin parar para contemplar nada.  Me da lata ese tipo de turismo express cuya política es "tomen fotos por doquier sin pensar porqué les aseguro que ni recordaran lo que vieron". Pero ya, filo. A cada uno lo suyo.

Cosas que deje fuera: Charlottenburg (meh), Alexander Platz (no le encontré ninguna gracia) y...bueno, en verdad vi harto más ahora que lo pienso pero preferí relatar lo que dejo una impresión.

¿Volvería? Quizás...creo que Berlin tiene mil que ofrecer y que no le saqué el merecido jugo. Pero al menos puedo decir que me dejo con inolvidables recuerdos.


Monday, January 20, 2014

Alemania I

Alemania...

Sí, lo reconozco...todas mis buenas intenciones de relatar el viaje mientras lo hacía quedaron en nada. De hecho, ni sabría decirles el porqué, dado que tiempo tuve. Faltó inspiración no más.
Obviamente en un post no pretendo relatar el viaje entero sino que me dedicaré a reflexionar más que nada y recordar los mejores momentos.

Lindo lindo Rin
Mi itinerario fue más o menos así e incluyó lo siguiente: pueblitos del Rin, Colonia, Hamburgo,
Lübeck, Berlin, Múnich y Hohenschwangau, donde se encuentra el famoso castillo de Neuschwanstein (me costó pero finalmente puedo pronunciarlo). Fueron un total de tres semanas y muchas horas pasadas en los maravillosos trenes Alemanes. Onda, ATINADO el comprar el German Rail Pass, de verdad. Creo que por los 210 Euros que me salió, viajé más de 300 Euros y con toda la flexibilidad de poder tomar el tren que quería, cuando quería. Lo recomiendo.

Anyway, el viaje.

Era mi primer viaje sola. Sí, ¿raro, igual. no? Yo que he viajado tanto, nunca había viajado totalmente sola antes y claramente estaba en deuda conmigo misma.
Para serles honestas, hubo momentos en que odié estar sola, especialmente cuando las fotos que les pedía a otros turistas salían horribles y me daba lata volver a molestar. Mal, para la próxima pediré a diez personas diferentes que me saquen fotos y por estadísticas alguna tendrá que salir bien. Y obvio que había ratos en que miraba a las parejas o grupos de amigas me preguntaba porqué yo estaba sola.
Pero, ¿saben? Me terminó por encantar. Onda, suena cliché pero realmente no hay nada mejor que la libertad de tener tu propio itinerario y hacer lo que realmente quieres. Es genial, y punto. De hecho, me quedo gustando y de a poco pretendo perfeccionarme en el tema.

Y volviendo a Alemania...

Mercados de navidad, everywhere
Al Rin ya había ido en el 2006 cuando quede varada en Europa camino al Líbano cortesía de los Israelis,  y decidí que mejor era aprovechar y visitar mi tía que vive en St. Goar.  No, es muy probable que nunca hayan escuchado hablar de St.Goar porque es un pueblito muy chico que muere en invierno y cuyo atractivo turístico se dirige a viajeros de la tercera edad.  Bueno, igual fui con la promesa de ver auténticos mercados navideños y porque más que mal, quería ver a mi tía y su familia.

Les presento el Reibekuchen
Y oh my, mercados ví...y hartos. De hecho, pasé de nunca haber visto uno en mi vida (no creo que el de Londres cuente) a casi sobredosis. Fui a los mercados de Rudesheim, Mainz, Cologne, Hamburgo y Lubeck, siento el más lindo el de Mainz.  Ah, como amé Mainz...antes de Múnich,fue lo que más me había gustado en Alemania. Es la cuidad casi perfecta...no muy grande, con un casco histórico hermoso, una costanera agradable y toda la modernidad necesaria. Maravillosa descentralización Alemana que genera lugares vivibles como aquel.
Ahí fue donde probé el reibekuchen que mis limitados conocimientos culinarios describirán como una especie de masa de papa frita que se suele acompañar con puré de manzanas. Yup, manzana y papa...suena raro, pero funciona y no sabe nada mal. Y bueno, ahi aprendí que los Alemanes AMAN la papa (kartofell) y la comen en todas sus formas. 

Anyway, esta nueva pasada por el Rin me gustó más que la última, a pesar de haber sido "pleno invierno". Las comillas se deben a que durante todo mi viaje me toco un clima espectacular para estándares Alemanes. Sin nieve y siempre arriba de cero grados. Los Alemanes estaban de muerte, yo estaba feliz. ¿Qué tanto se preguntarán? Por eso de la Navidad una radio decidió cambiar "pino" por "palmera" en uno de los villancicos argumentando que era más representativo. Estoy segura que añoraban el vortex polar de los gringos.

En fin, disfruté la pasada por ahí. Por un lado, fue nice estar en familia y por otro, creo que las circunstancias en que decidí viajar fueron mejores que en el 2006. Resultado: positivo.

Poco después de navidad, emprendí rumbo a Hamburgo. 

Entrada a la Catedral
¿Pero Tracy, y Colonia? Ok, me referiré a Colonia en una palabra: CATEDRAL. Y es que en verdad por eso se destaca...es apoteósica, nada que decir. Si pueden, vayan...es grátis y es tan grande que los miles de turistas que la visitan ni molestan. Todo es alegoría, cada rincón tiene miles de detalles y los vitrales son bellos.  Sí hace falta alguien que te explique todo lo que estas viendo, vale la pena.

Ahora sí, Hamburgo.

Ok, reconozco que al inicio no me gustó y fue recién al tercer día que empecé a verle la gracia. Había recibido comentarios mixtos respecto de Hamburgo, siendo u amada u odiada. Y es que a primera vista no tiene mayor gracia. El puerto es impresionante, sí, pero es un puerto. El centro es agradable y son bonitos los lagos interiores, pero no son la gran cosa que digamos.


Sin embargo, fui sintiendo poco a poco como la ciudad me empezaba a agradar especialmente cuando me metía a recorrer los canales en el Spiecherstad (picture above), sector que me encantó en conjunto con el nuevo proyecto urbano en Hafen City. Quizás haya sido el sol que se dignó a salir hacia el final de mi viaje, o quizás el que me encantan los edificios de ladrillo, pero terminé apreciando Hamburgo y borrando las impresiones negativas.

(interludio)

Ya, a terminar este post ya que falló mi intento de ver Sherlock (un resfrío incipiente me tiene con cero paciencia parece...oscillococcinum ampárame por favor).

A ver...where was I? Ah sí, Hamburgo. ¿Les conté que en Hamburgo ví un dildo con la forma de la Torre Eiffel? No sé me ocurre algo menos práctico que eso...asumo que el target son hipster-sexuales-super-forward-thinking o que sé yo. Más anécdotas no recuerdo así que doy por agotado el tema.

Vista hacia Hafen City
Actually, sí recordé algo aunque tras el comentario del dildo es poco ad hoc, así que tendrán que perdonarme.
Una de las cosas que me marcó en Hamburgo fue la Iglesia de San Nicolás, o mejor dicho sus vestigios. En su época fue una iglesia gigante pero la Segunda Guerra Mundial la destruyo casi en su totalidad y la dejarón así como recuerdo a las atrocidades de la guerra. Es un lugar muy melancólico que invita a la reflexión y a recordar todo lo que Alemania ha sufrido y también superado...y lo que hizo sufrir. Me quede sentada ahí un buen rato, contemplando el espacio vacío y reconozco que el lugar logra conmover.

Eso con Hamburgo...pero si recuerdo algo más que valga la pena lo meteré de alguna forma en el post siguiente.
Pasemos rápidamente a Lübeck, ciudad al Norte de Hamburgo que se promueve como medieval. Digo se promueve porque en verdad de medieval tiene poco y nada...in fact, estoy convencidas que el concepto de medievo Alemán es lo que vendría a ser el siglo XIX para la mayoría.


Sin embargo, amé sus calles de cobblestone (se me fue la palabra en español, sorry) y disfruté mil un museo de marionetas que tiene. Sí, leyeron bien. No fui a casi ningún museo durante mi viaje Alemán pero por alguna razón este me llamó la atención. Cuatro pisos sobre los orígenes de las marionetas en distintas partes del mundo...y cuando digo de todas partes, I mean it. Ví un par proveniente de Afríca que ni me imaginé que podían existir y quede re-motivada para asistir algún día a un show de marionetas en Tailandia.

Del resto de Lübeck, no recuerdo mucho...ya, ¿Se nota aún que no fui muy fan del Norte? Una cosa es poder apreciar algo y lo otro es que te entusiasme. A mi sinceramente no me entusiasmo mucho ni Hamburgo ni Lübeck. En gustos no hay nada escrito dicen y bueno, no todo me puede encantar.

Pero igual bien, porqué el viaje fue mejorando y mejorando...creo que hubiese sido triste empezar por el Sur y terminar en el Norte.

Y ya se viene el resto del viaje...mientras tanto, les dejo mi recientemente inaugurado flickr.

http://www.flickr.com/photos/tracy_cl/

Feliz :)


pd: ni idea porqué el formato esta tan extraño y con colores diferentes...sooooorry.

Thursday, December 19, 2013

Serrat y densidades varias

Quería postear esto...porque sí...porque uno nunca sabe y más que a nada, porque no siempre soy tan fuerte como quisiera y a veces realmente quiero que el universo no concuerde conmigo, que me sorprenda gratamente y me aleje la nubecita esa.



Pero después, y curiosamente, empezó a tocar esto en mi mente y me di cuenta que hay que seguir no más, que no hay camino predeterminado...que se hace camino al andar. 

Que todo pasa, y que hasta Lucía se olvida.

No sé si hay un destino, menos si durante mi vida he tomado las decisiones correctas o no...lo que más puedo hacer es confiar en que todo lo que he hecho, para bien o para mal, va armando mi camino. Y que ese camino, tiene buen destino.

Que las penas, los errores, los desamores,los fracasos y las desilusiones no son en vano, y que no hay mal que por bien no venga.

¿Algo habré aprendido de todo, o no?

Así que me quedo con este tema...porque es el único que aun es mío,  y que me anima en todos los sentidos.





Grande, Serrat.


Wednesday, December 18, 2013

The London Stage

Amo Londres...

Esta semana me dio por hacer cosas culturales como ir a la opera y al teatro...bueno, en verdad no lo planifique, simplemente ocurrió.

La foto no le hace justicia a lo gigante que es
El Lunes tuve la inmensa suerte de ver Carmen en el Royal Opera House en Covent Garden. De partida, nunca habia visto Carmen y bueno...ROH por la CSM. O sea, sabía que se venía algo bueno.
Y así fue...tanto Carmen (Anita Rachvelishvili) como Don José (Roberto Alagna) se las mandaron...onda, QUE VOCES. Obviamente no cachaba a ninguno de los dos interpretes pero fue sin mayor sorpresa que me entere que habían pasado tanto por el MET que por la Scala...de primer nivel y se notó.
Para mi gran felicidad, la ROH tiende a apiadarse de los estudiantes y ofrece asientos a precios accesibles. Ahora, claramente no fue el mejor lugar pero who cares? Pude ver gran parte de la obra y se escuchaba perfect.
¿Unica desilusión? "Toreador"...para ser de las arias centrales de Carmen, faltó voz. Pero sería lo único...de hecho, me pille llorando de la emoción cuando José cantó "La fleur que tu m'avais jetée". PRECIOSO.
En cuanto a la historia...bueno, me hizo pensar que dentro de todo, mis relaciones no habían terminado taaaan mal. Ah, y que hay que tener ojo con los Don José de este mundo.

En fin, quiero regresar y lo haré.

La segunda patita cultural de la semana fue ver Henry V de Shakespeare.  La verdad es que esto fue un golpe de suerte mayor. Resulta que no quedaban entradas por menos de 75 libras para ver esta obra, más que nada porque el director, Michael Grandage, es una leyenda por estos lados y también porque el omg-eres-tan-rico Jude Law hace de Henry.  Asi que justo cuando me había resignado a no verlo, una chica posteo en el fbook de la residencia que vendía su entrada de TRECE pounds porque no podía ir...O SEAAAAAAAAA. Es que no se imaginan como salte de felicidad. 

A ver, a mi me gusta harto Shakespeare...mientras que a muchos les lateaba estudiarlo en el colegio, a mi me encantaba. Y es que algunos de sus monólogos realmente elevan...no hay nadie como él y entiendo que lo veneren y reinterpreten tanto. Y bueno, que mejor que verlo en Londres, ¿no?

Anyway, Henry V...

El inglés, medio complejo...para que mentir. Me costo al comienzo pero luego enganché  aunque a ratos se hacía imposible, como cuando entraba un personaje que se supone era irlandés o que sé yo...ingles antiguo con acento inentendible : misterio puro. Pero en general no fue problema.

En cuanto a las actuaciones...woooow. Ya, Jude Law SECO...había leido que su interpretación era increíble pero verlo fue otra cosa.  
Si el fuese mi Capitán de batalla lo seguiría adonde sea, y no sólo por lo guapo, sino que realmente supo inspirar.
Hasta me hizo olvidar su horrible bronceado y penoso rol en "The Holiday". Bueno,bueno, bueno.

Lamentablemente, no salió a saludar a los fans después de la obra (lo hace sólo después de sesión de la noche) así que me quede con las ganas de verlo...pero como el teatro me queda al lado y la obra sigue hasta Febrero, quizás me anime a ir otro día para que me firme el programa. O quizás no....pero me gustaría que siguiera haciendo teatro, le sienta bien.

Y así concluye mi semanita cultural...un gusto que me volveré a dar sin duda el 2104.

Friday, December 6, 2013

Max


Mi Max se fue al cielo...

Quisiera poder explicarles lo increible y maravilloso y absolutamente perftecto (a mis ojos) que fue Max y el vacío gigante que dejó en mi vida.
No sé si hay palabras suficientes que le hagan justicia.

Max llegó a nuestra vida a los 3 meses de nacer. Era una cosa tan chica y adorable y cabía en la palma de la mano. Nos enamoramos en seguida, y eso que lloró y lloró toooooda la primera noche. Nadie pudo dormir.

De ahi nunca dejo nuestro lado,  viajando con nosotros a todas partes, en las buenas y en las malas. Obvio que hubo momentos difíciles...sus ataques de epilepsia, sus problemas a los oídos y su mala disposición hacia los extraños...y sin embargo nunca pero nunca perdimos la fe porque sabíamos que nos amaba tanto como lo amábamos. Por lo mismo, los buenos recuerdos son infinitos, los malos apenas se mencionan.

Lamentablemente sólo tengo fotos de la era digital...pero les prometo que fue el perro más fotografiado de la historia, jajaja...además que era taaaan fotogénico y ponía unas caras tan especiales a rato. Mi cámara siempre lo buscaba, aunque no quisiera ser fotografiado.

Fue un compañero fiel, aunque a ratos ni nos pescara...porque eso sí puedo decirles de Max: tenía carácter propio y nunca acepto plenamente su rol de mascota. Era un  rey y  puedo dar fe que pocos perros han sido tan regaloneados como él.

Pero estuvo siempre a mis lados durante los momentos difíciles...me alentaba durante las pruebas, me acompañaba en la soledad y me ayudo a superar a todos quienes me han roto el corazón...mi máximo confidente y fuente de apoyo.

Pensar que tenía 12 años cuando lo tomé en mis brazos por la primera vez...y durante 16 años me vio crecer.


Siento que tuvimos mucha suerte, que perros como él son únicos.

Mi único consuelo es que vivió bien y plenamente, que fue feliz y que hasta el último minuto estuvo rodeado de amor.

Te adoro chiquillo, te extraño millones y espero que nos volvamos a ver en otra vida...por mi lado seguiré por este camino que me toca vivir, sabiendo que desde arriba me mandaras ladridos de ánimo. 

                                                              
       Nunca, pero nunca te olvidaré. 




I love you, pal.



 Max
02.12.97- 03.12.13